jueves, 10 de enero de 2008

Entrevista en Tintos y Tintas

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ENTREVISTA A IGNACIO RAMIREZ EN "TINTOS y TINTAS"
programa de UNradio (Bogotá), dirigido por HENRY POSADA LOZANO

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Gracias a Henry (1), amigo cercano de Ignacio, quien muy gentilmente aportó para este Portal, el audio en CD, pudimos alojarlo - gratuitamente - en servicio que utiliza NTC ... en http://www.supload.com/ (free file hosting)

Para escuchar la conferencia, hacer click en: Conferencia de Ignacio en T&T

O click en (o copiar la siguiente dirección en el navegador):

http://www.supload.com/listen?s=HNU01NJ42OXE

Duración : 57 minutos
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(1) de Henry Posada* TINTOS Y TINTAS cronopio75@hotmail.com
para NTC < ntcgra@gmail.com > fecha 10-ene-2008 9:45
asunto : Ignacio Ramirez en Tintos y Tintas. Conferencia. Aporte en CD

Apreciados NTC , gracias por esa generosidad en el tributo a nuestro amigo Ignacio, en su espléndido NTC. La entrevista se hizo un sábado a las 11:00 AM del mes de Octubre en el año de gracia 2004, ese día salimos de muy buen ánimo entre el denso tráfico bogotano para los estudios de U.N.radio, luego Nacho, me invitó a almorzar, siempre fue muy especial conmigo, bueno con todos, creo que pocos como él. Me parece muy bonito lo que emprendieron de sacar copias para los cronopios, es hermoso poder oír esa voz tan querida del viejo Nacho...Ah!, voy a decirle a Amparo Sinisterra, que lo emita en Carvajal, si no lo han hecho. Les deseo lo mejor y que sigan navegando sobre el mar proceloso de la literatura todo éste 2008. Un gran abrazo! HPL
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* Henry Posada Losada*
Nació en La Ceja, Antioquia, el 22 de septiembre de 1958. Fue alumno del maestro Estanislao Zuleta en la Universidad del Valle, y se ha desempeñado como periodista cultural en los periódicos El Mundo de Medellín y El Occidente y El País de Cali, además de las revistas Kinetoscopio, Número, Diners, Puesto de Combate y Luna Nueva, entre otras.
Conduce el programa «Tintos y tintas» de la radio de la Universidad Nacional de Colombia**, en el cual realiza entrevistas a destacados poetas, escritores, cineastas y artistas colombianos y de otros ámbitos.
En la actualidad dedica parte de su tiempo al ejercicio de la escritura y prepara su libro de poemas Pétalos de sangre. Autor de ROCABULARIO http://www.iconoeditorial.com/libro.html?libro_id=11#
Tintos y Tintas en UNradio:
Tintos y tintas: Hacer un programa donde se pueda perpetuar fonográficamente las voces de poetas, escritores, pintores, músicos y cineastas que hayan dejado una huella en las artes colombianas o dentro del panorama cultural y artístico nacional. Contando con un espacio para las nuevas figuras que estén trascendiendo las fronteras de nuestra nación.
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Para ver el video de Miami, Click en el texto subrayado

martes, 1 de enero de 2008

IGNACIO RAMIREZ P. Audios y videos

Una publicación de NTC …
ntcgra@gmail.com
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MATRIZ de esta página:
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Ignacio Ramirez en Miami
Julio 28, 2006
Imagenes, video y textos
Agradecemos a John Jairo Palomino estos valiosos aportes.

John Jairo Palomino y Vilma Sanjuan, fundadores de la revista Memoria Cultural,
junto a Ignacio en Miami, Julio 28, 2006.
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La mano derecha de Ignacio sobre un arbol
Miami, Julio 28, 2006. Más adelante hay referencia a esta fotografía
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Los importantes autores latinoamericanos Ignacio Ramírez, Ángel Cuadra, Rubí Arana, Marta Sepúlveda, José Díaz Díaz y René Rodríguez Soriano respaldaron el proyecto editorial de la revista Memoria Cultural (Julio 28, 2006)

(Click sobre las imágenes para ampliarlas. Click en "Atrás" en la barra para regresar al aquí)

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DE: REVISTA MEMORIA CULTURAL. JOHN JAIRO PALOMINO. MIAMI
de John Jairo Palomino < revistamemoriacultural@yahoo.com http://es.geocities.com/memoria_cultural/index.htm
para ntcgra@gmail.com fecha 01-ene-2008 19:14
asunto Video de Ignacio Ramirez en Miami
Cordial saludo. Los felicito por el album que le hicieron a Ignacio, les relaciono el link para ver el video de su presentacion en Miami con la Revista Memoria Cultural.

http://www.youtube.com/memoriacultural


Como de milagrosa calificó su presencia en Miami Ignacio Ramírez nuestro “Cronopio”. Por más de catorce años no venia por estos lares (se le había vencido su visa y una vez que la quiso renovar le hicieron exigencias que el no podía cumplir nos narró indulgentemente, la invitación de Memoria Cultural hizo el milagro) Repasando el video de su presentación en el InterAmerican Campus de Miami Dade College. Constato el humilde agradecimiento (cualidad que era ante todo su sello personal) que tuvo con la Revista Memoria Cultural http://es.geocities.com/memoria_cultural/index.htm que lo invitó para tributarle un merecido homenaje.

Un video con la lectura de su texto: ¿Será que seré? leído en “Voces de Nuestra Memoria" un evento realizado el 28 de julio del 2006 que sirvió como marco para el lanzamiento del quinto número de nuestra revista, lo acompaño con estas líneas. Nada más elocuente que este misterioso escrito para saber quien era y como era nuestro desaparecido ‘Cronopio”. Quien a propósito sugirió que la publicación que posteriormente hiciéramos de su artículo en nuestra edición numero seis fuera ilustrada con una fotografía de su mano derecha sobre un árbol, tal vez uno de sus mensajes cifrados de sus ganas de vivir.
Durante su estadía en la Florida pude atenderlo por unos días y me siento afortunado de haber compartido sus anécdotas y sus afanes por comunicar a sus ávidos lectores de su diario virtual “Cronopios” desde mi computador en mensajes masivos las buenas nuevas desde la capital del sol.
Ahora que no está con nosotros y descansa en paz, invito a sus lectores y amigos a conservar su importante legado. Un bien común para la cultura latinoamericana.

Vivirá para siempre en nosotros los integrantes de esta ilusa empresa literaria llamada Revista Memoria Cultural, que también fue la casa del poeta, del amigo, del maestro.

Atentamente, John Jairo Palomino
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¿Será que seré?
Ignacio Ramírez, Escritor Colombiano
Revista Memoria Cultural No. 6. Miami*.
Esta publicación se ilustra con la fotografía de la mano derecha de Ignacio sobre un arbol.

Un ser era todos los seres. Todas las mujeres y todos los hombres y las piedras y los ríos y los árboles y el mar y el viento y el todo y la nada y la poesía y la realidad y la fantasía eran en él. Los vivos y los muertos eran él. Los grandes personajes de la historia y 1os anónimos transeúntes también eran sus huesos y su piel.

No se trataba de un juego delirante. No de un desdoblamiento ni un caso digno de Freud o de Lacan o de Piaget, ni de Merlín o de Nabucodonosor el de Laponia, que siendo nunca fue. Sí Lautreamont y Flaubert, sí Stevenson y Montaigne y Melville y Voltaire y sí y no también ninguno y todos eran él, laberinto sin ojos, inspector de salud de las gallinas, palpador libertino de bibliotecas de Babel.

Él era todos los seres de todos los tiempos en una realidad tan palmaria que era dado manosearle la carne y los huesos y escucharle la verba o contemplarle los silencios o el sueño y verle la ceguera desde el tacto o adivinarle la risa omnipresente como el bostezo de una calavera.

No necesitaba espejos para saber quién era. Simplemente sabía que en tal instante incorporaba este o aquel personaje y asumía con la misma congoja excéntrica con que se posesionan de su papel los siameses, su rol de vivir todas las vidas.

Era corriente una extraña simu1taneiad que le permitía ser muchos seres a la vez. Cumplía con los deberes de todos y conservaba la memoria integral sin que se moviera una hoja del árbol de su esqueleto, sin su voluntad.

Nadie al comienzo lo sabía. Pero un día diáfano de sol tropical alguien lo vio colándose por una historia que no parecía ser la suya y sucedió que como una bola de nieve comenzó a crecer el rumor de que ese hombre era todos los hombres y todas las mujeres y el todo y la nada del universo.

Y se dió la naturaleza del escándalo. Le hicieron famoso y prestigioso y acudieron a él en todo tiempo pues su infinita condición de ser seres parecíale propicia a todo el mundo para solucionar conflictos o descargar responsabilidades.

Fue consecuente con su carnadura. Se dejó ver por todas las dimensiones del tiempo y del espacio. No dejó realidad sin ficción ni biblioteca sin Alejandría.

Y aprendió y enseñó a reír desde lo circunspecto. Y fue burla burlando un burlador.

Sobre sus hombros cayeron todos los gobiernos y en la planta de sus pies estaba el gran encargo de sostener el mundo, como dicen que hacía el viejo Atlas con los hombros en otras mitologías arcaicas.

La derecha y la izquierda eran su centro. De su ombligo partían el ecuador de la rosa de los vientos y hasta el Guantánamo de la ignominia, porque sabía reír cuando lloraba, y viceversa.

Sus ojos que todo lo veían sin ser vistos se responsabilizaron de las imágenes de la luz y de las sombras. La espera y el designio fueron sus tonos favoritos y la palabra puyredon lo devolvía siempre a la infancia para que en la vejez fuese el arúspice traspasando la cábala.

Sus manos fueron instrumento de alfarería pero también artificiosas herramientas para la picaresca intemporal que palpita en las ondas donde se reflejó una vez el rostro de Heráclito y otras los de Narciso y Don Alonso Quijano y el polifacético Aleph sin faz lógica ilógica.

Amores de todo tipo y fuerza protagonizó, lo mismo que odios. Conoció muy a fondo el talante de la risa pero también se empapó muchas veces de la zozobra que acompaña inexorable al dolor y a la ausencia.

Era de ver su cara múltiple cuando la noche caía resbalosa sobre su historia sin fin. Una mujer de pelo blanco le acompañaba trémula. Y le dolía en todo el cuerpo, porque era él también esa mujer que era todas las mujeres para quienes guardaba un soneto raído en el bolsillo de su chaqueta negra.

Un día supo que iba a morir porque aunque todos los hombres y todas las mujeres eran él, "se muere siempre un poco / y lo terrible es no sentirlo”.

Quiso en ese instante de suprema humanidad, rememorar su experiencia. Una especie de vértigo se le plantó en la imaginación: recordó que había sido Sófocles y Edipo. Urdió las batallas de Atila, pasó por las pobres y humildes pajas de Jesús, se recostó sobre el pubis angelical de Teresa De Ávila y fue Eric el rojo y agitó las estrellas en el cielo amazónico y espantó gusanos en las calles de Calcuta, fumó todas las yerbas alucinógenas y repartió comunión en la Capilla Sixtina.

Y se hizo una pregunta que le causó la muerte: ¿Será que yo soy Borges?

Esto fue hace veinte años. Hoy el mundo está ciego.
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* de johnjairo palomino < revistamemoriacultural@yahoo.com >
para NTC <> fecha 01-ene-2008 21:57
asunto Texto publicado en la RMC #6
Cordial saludo, con la presente relaciono el texto publicado en nuestra Revista Memoria Cultural No. 6. y una foto para su album donde Nacho estaba feliz aquí en la capital del sol (JJPalomino y Vilma Sanjuan, fundadores de la revista Memoria Cultural junto a Ignacio en Miami).
Un abrazo y en buena medida estamos logrando lo que queria nuestro querido Ignacio de mantenernos comunicados como una gran familia que somos los que amamos el arte y la literatura.
Atentamente, JJPalomino
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La cultura latinoamericana hace memoria en los Estados Unidos
http://es.geocities.com/memoria_cultural/index.htm
revistamemoriacultural@yahoo.com

El viernes 28 de julio de 2006 en un acto memorable en todo el territorio estadounidense por el significado integral de la cultura como medio lícito de acercamiento y unificación, importantes escritores latinoamericanos se reunieron en el Interamerican Campus de Miami Dade College, en Miami, Florida.
Sigue.. (se publica enseguida)
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Wednesday, September 20, 2006
Literalúdica
Por Ignacio Ramírez

Cronopios – Agencia de Prensa
http://blog.myspace.com/index.cfm?fuseaction=blog.view&friendID=80118237&blogID=170311332&MyToken=da88ddf0-69ee-4458-8292-fb8d632e1f33

La cultura latinoamericana hace memoria en los Estados Unidos

El viernes 28 de julio de 2006 en un acto memorable en todo el territorio estadounidense por el significado integral de la cultura como medio lícito de acercamiento y unificación, importantes escritores latinoamericanos se reunieron en el Interamerican Campus de Miami Dade College, en Miami, Florida.

Para escribir en vivencias un nuevo capítulo de la memoria cultural que se viene grabando en un país que a medida que intenta cerrar abruptamente las puertas de entrada a los extranjeros que lo buscan como refugio y esperanza, se va impregnando gota a gota, letra a letra, de una nueva identidad que aparte de productividad y esfuerzo representados en el trabajo de los emigrantes, conlleva un hecho perentorio: a la cultura no la ataja nadie, nadie le señala fronteras, no es muro sino puente, mano extendida y no celda sin luz y amurallada.

Pero para que todo esto sea cierto y perdurable, es fundamental el testimonio, necesaria la memoria, ingrediente capital la verdad.

Eso es lo que han comprendido e interpretado John Jairo Palomino y un grupo de escritores y artistas colombianos que en el estado de La Florida lideran la publicación periódica de Memoria Cultural, una revista cuya misión se apoya en "un proyecto creado para divulgar las obras de artistas y autores latinoamericanos en los Estados Unidos", según proclama su fundador y director, un caleño que contra viento y marea sostiene la publicación que se ha convertido en eje y punto de encuentro de los autores latinoamericanos.

En los cuatro números que ya ha puesto a circular, incluye entrevistas exclusivas a los escritores colombianos Juan Carlos Botero y Laura Restrepo, el boliviano Edmundo Paz Soldán, la cubana Daína Chaviano y un buen número de cuentistas, poetas, ensayistas, historiadores, críticos y en general intelectuales representativos de todos los países centro y suramericanos, que así como funcionan como planetas independientes en sus procesos particulares, cuando se encuentran en el exterior se integran y defienden asumiendo la conciencia de ser varios territorios con costumbres diversas pero un solo ente sociológico como fuerza telúrica e intelectual.

Por eso, este viernes, cuando en Miami se lanzo el número 5 de la revista Memoria Cultural, dedicada en buena parte al escritor argentino Federico Andahazi, en acto al cual asistieron importantes autores del continente latinoamericano, se dió un nuevo paso de avance en la idea de integración del pensamiento como arma creativa para la defensa de la cultura.

El artífice de la gestión, John Jairo Palomino, con quien de manera intensa y consagrada trabajan otros latinoamericanistas como José Díaz Díaz, Marta Sepúlveda, Vilma Lady San Juan, Martín Ramírez Cardona, Janeth Novo, Stephen Betancourt y en general escritores y artistas de centro y sur América residentes en ese sector de los Estados Unidos, cuando se refiere a la visión en que basa su proyecto, enfatiza que la presencia de las diferentes comunidades hemisféricas en el sur de la Florida han dado como resultado una suerte de expresiones artísticas de alta calidad y riqueza cultural, logros que junto al registro de las más destacadas obras del talento son consignados en este medio independiente en los géneros de reseñas, artículos de cine, pintura, escultura, música y noticias del mundo literario y artístico en general.

Memoria Cultural Circula gratuitamente en la red de Bibliotecas de los Condados de Miami Dade, Broward y Palm Beach. Así como en librerías, consulados, galerías y establecimientos de promoción cultural.

Entre las estrategias para promover la revista están los eventos culturales que se realizan con el lanzamiento de cada número y los encuentros de autores. Se destacan el primer Encuentro de Escritores Colombianos realizado en el Centro Cultural Español en Noviembre 12 del 2004, con la presencia de autores de la Diáspora Colombiana y como invitado especial el novelista Mario Mendoza, ganador del Premio "Biblioteca Breve España 2002.

El Premio Memoria Cultural se entrega a un autor destacado, consultando a los lectores, así como teniendo en cuenta la opinión del concejo editorial. El año pasado se le otorgó a Eugenio Montejo, importante poeta venezolano. La primera versión fue conferida a la novelista colombiana Laura Restrepo, ganadora del Premio de novela Alfaguara y de otros importantes reconocimientos internacionales, entre ellos las palabras de admiración y elogio que circularon por el mundo por iniciativa del premio Nóbel portugués José Saramago.

Entre los escritores invitados a leer fragmentos de su obra o exponer su pensamiento en el acto solemne de Memoria Cultural, figuraron la poeta colombiana Marta Sepúlveda, quien también ejerce en la Florida como gestora cultural de la narrativa y la poesía colombiana, la autora nicaragüense Rubi Arana y los intelectuales Angel Cuadra, cubano, y José Díaz Díaz, de Colombia.

En el contenido del número 5 de Memoria Cultural, aparte del reportaje con el argentino Federico Andahazi, se destaca información sobre el premio al poeta venezolano Eugenio Montejo, un texto de Gabriel García Márquez tomado de su intervención en el Congreso de Zacatecas en abril de 1997, una Botella al mar para el Dios de las palabras, en el cual nuestro premio Nóbel recuerda que a los 12 años de edad estuvo a punto de ser atropellado por una bicicleta:

"Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: "¡Cuidado!". El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: "¿Ya vio lo que es el poder de la palabra?" Ese día lo supe, ahora sabemos además que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras".

Ningún ejemplo mejor que esta anecdótica lección para lo que anhelan los cultores latinoamericanos en La Florida (USA).Eso: el poder de la palabra, su encanto, su misterio, su prodigio, ingredientes para preparar la tinta con la que se escribe esta Memoria Cultural, aporte para la integración del continente.
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Memoria Cultural, una revista para lectores de verdad info@memoriacultural.com